lunes, 4 de mayo de 2015

Felicidad extrema.

Y otra noche más, aqui estoy en mi cama, echandote de menos. Sólo tengo a mi lado ese oso tan enorme que me regalaste. Recuerdo ese día como si fuese ayer. Tú, haciendo todo tan perfecto como siempre, me sorprendiste apareciendo con un oso de peluche más grande que tú mismo. "He elegido el más grande de la tienda."- me dijiste. Era perfecto, el regalo que siempre habia soñado. No contento con eso, también me regalaste un precioso anillo. La sensación de felicidad extrema inundaba mi cuerpo -creo que eso se debe sentir al estar tocando el cielo-. Fueron los mejores regalos de esas navidades, junto contigo.

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